Las guías de huerto no dan el compost en kilos, sino en litros por metro cuadrado: entre 3 y 4 litros por m² en bancales, con compost fresco o semimaduro. Para saber cuántos kilos necesitas hay que multiplicar esos litros por la densidad de tu compost, que depende de su humedad y de su grado de descomposición, así que conviene medirla tú mismo.
¿Cuánto compost necesita un bancal de huerto?
Según la guía de Consumer (Fundación Eroski), para los bancales de hortalizas se recomiendan entre 3 y 4 litros de compost por metro cuadrado. Se usa compost fresco o semimaduro, de unos 4 a 6 meses, es decir, todavía con restos reconocibles de los materiales de partida. Después se incorpora al terreno con rastrillo o azada.
El cálculo es una multiplicación sencilla:
superficie (m²) × dosis (litros por m²) = litros totales
En la sección siguiente verás un ejemplo completo con un bancal de 10 m².

¿Cómo pasar de litros a kilos?
Los litros miden volumen, no peso. Un mismo volumen de compost húmedo pesa más que el de compost seco, y dos compost distintos pueden pesar de forma muy diferente aunque ocupen lo mismo. La fuente consultada no indica ningún peso, así que la conversión debe hacerse con tu propio material:
litros × densidad (kg por litro) = kilos
Para obtener la densidad, llena un recipiente de un litro bien enrasado con el compost en el mismo estado en que lo vas a aplicar, pésalo en una báscula y divide los gramos entre 1000 para obtener los kilos por litro. Repite la medida dos o tres veces con muestras tomadas de distintos puntos del montón y calcula la media, porque el compost no se compacta igual en todas partes. Si el compost cambia de humedad entre una aplicación y otra, vuelve a pesarlo.
Ejemplo ilustrativo, con una cifra hipotética que no es un valor de referencia: si tu compost pesara 0,4 kg por litro, un bancal de 10 m² que necesita de 30 a 40 litros requeriría entre 12 y 16 kg.
¿Cuánto compost lleva un bancal de 10 m²?
Con la dosis de 3 a 4 litros por m², un bancal de 10 m² necesita entre 30 y 40 litros de compost. Si el huerto tiene varios bancales, suma primero todas las superficies y multiplica después, así ves el total de un vistazo. Tres bancales de 10 m² suman 30 m² y, con la misma dosis, requieren entre 90 y 120 litros.
¿Cómo calcular el compost para frutales y macetas?
Para los frutales, la guía recomienda una capa de unos 2 cm de compost alrededor del tronco, mezclada ligeramente con el suelo con un rastrillo, en otoño. El volumen sale de multiplicar la superficie que cubres por el grosor: superficie × 0,02 m. Una capa de 2 m² de superficie da 2 × 0,02 = 0,04 m³, es decir, 40 litros.
En macetas, la proporción es de una parte de compost por tres de tierra, o sea, un 25 % del volumen total. Una maceta de 30 litros lleva unos 7,5 litros de compost y 22,5 de tierra. Multiplica después los litros por la densidad, como en el apartado anterior, si necesitas el peso.
¿Cómo elegir la dosis según la madurez del compost?
La madurez cambia el uso. El compost fresco o semimaduro, de 4 a 6 meses, sirve para frutales y bancales porque todavía conserva parte de la estructura de sus materiales. El compost maduro, de unos 8 meses, forma un humus uniforme y de grano fino, y se reserva para las mezclas de maceta y para el césped. En el césped, la guía lo aplica a razón de 1 litro por m², tamizado a fragmentos de hasta 1,5 cm.
Si no sabes en qué punto está tu compost, no lo trates como maduro. Que los materiales de partida sigan siendo reconocibles indica que aún no ha llegado a esa fase, y en ese caso conviene dejarlo reposar más antes de usarlo en macetas.

¿Cuándo añadir el compost al huerto?
En los bancales, la guía propone aplicarlo en otoño o a comienzos de primavera. Los frutales se abonan en otoño. En macetas, el momento adecuado es al trasplantar a un contenedor más grande o al sembrar. El césped se trata en primavera o a principios de verano. Incorpora el compost al terreno con rastrillo o azada, sin esperar a que se acumule en la superficie.
Calculadora rápida para tu pedido
- Mide la superficie de cada bancal en metros cuadrados y súmalas.
- Multiplica el total por 3 y por 4 para obtener el rango de litros.
- Pesa un litro de tu compost y calcula su densidad en kilos por litro.
- Multiplica los litros por la densidad para obtener los kilos.
Por ejemplo, un huerto de 25 m² necesita entre 75 y 100 litros. Con la misma densidad hipotética de 0,4 kg por litro, serían entre 30 y 40 kg. Sustituye ese valor por el que hayas medido en tu compost.
¿Y si me paso con el compost?
La guía no incluye ninguna advertencia sobre el exceso. Por eso, las dosis indicadas son puntos de partida y no un máximo seguro. Aplicar mucho más de lo previsto puede acumular materia y nutrientes que las plantas no aprovechan. Observa la respuesta de tus cultivos en la temporada siguiente y, si tienes dudas sobre el estado de tu suelo, pide un análisis a un laboratorio agrario o al servicio técnico de tu comunidad autónoma.
Preguntas frecuentes
¿El compost sustituye al análisis de suelo?
No. El compost aporta materia orgánica, pero no indica qué nutrientes le faltan a tu suelo. Un análisis en un laboratorio agrario o en el servicio técnico de tu comunidad autónoma aclara si hace falta algo más.
¿Qué precauciones tomar al manipular compost seco o tamizado?
Usa guantes y, si al tamizar o remover levantas polvo, una mascarilla. Evita respirar el polvo directamente y lávate las manos al terminar.
¿Cómo conservar el compost antes de usarlo?
Guárdalo en un lugar protegido de la lluvia y donde no se encharque, en un contenedor cubierto o en un saco. La guía no trata el almacenaje, así que, si el compost es comercial, sigue las indicaciones del fabricante.
¿Puedo usar compost si no sé de qué restos proviene?
Mejor no. Sin conocer el origen no sabes si contiene restos no deseados ni si el proceso se hizo bien. Si lo compras, pide al proveedor la información sobre sus materiales y su proceso.